Baldo nos sigue sorprendiendo con su energía, aquí nos muestra una de sus facetas hasta ahora desconocida, el baile, "la danza de las cuestas" es el título de esta coreografía. Rincones del hayedo.
Caminamos toda la mañana entre hayedos, senderos, cuestas empinadas y la mochila cargada a tope. El camino de regreso nos sorprendió con esta estampa maravillosa. Gracias Baldo e Iván por tan grata compañia.
Estando en la tienda y a través de los cristales, ví el reflejo de las nubes. Como tenía la cámara cerca, salí para aprovechar este colorido que nos proporciona el otoño.
Ha sido de los atardeceres más bonitos que he fotografiado hasta el momento. El sitio era ideal, pero sobre todo la compañia. Iván, cada día que salgo contigo aprendo un poquito más Un saludo de todo corazón.